19S: Comparación del comportamiento de viviendas multifamiliares entre los sismos de 1985 y 2017

Por: Arq. Vania Itzumi Catalán Pérez*


Figura 1. Edificio de vivienda ubicado en la Colonia Roma, en proceso de rehabilitación a 3 años 9 meses de la ocurrencia del evento del 19 de septiembre de 2017.

Posterior a la ocurrencia del sismo del 19 de septiembre de 2017, se comenzó a difundir una premisa que mencionaba que: “si mi edificio de vivienda ya soportó un sismo de cierta magnitud, podrá resistir otro de igual o menor magnitud”, para responder a esta preconcepción que han llegado a tener muchos habitantes de estos multifamiliares, se tomó una muestra viviendas multifamiliares del Instituto de Ingeniería UNAM que en el sismo de 1985 habían presentado daño menor (DS1) para realizar una comparativa de su comportamiento frente al sismo de 2017 (que presentó menor magnitud que el evento de 1985). Algunas características de ambos sismos se pueden consultar en el artículo: 19S: algunas consecuencias y diferencias entre los sismos de septiembre 1985 y 2017 en la CDMX .




Después de realizar algunas estadísticas y revisar qué irregularidades arquitectónico-estructurales tenían en común estos edificios de vivienda, las cuales se pueden consultar en el artículo: 19S: Viviendas multifamiliares que presentaron daño menor en el sismo de 1985, se procedió a realizar un comparativo sobre el comportamiento sísmico frente a ambos eventos para dar respuesta a la premisa antes mencionada.


Del total de edificios de vivienda que se revisaron en esta muestra (alrededor de 300 viviendas) que en el sismo de 1985 Mw8.1 presentaron daño menor, se observó que para el evento de 2017 Mw7.1, su comportamiento no siempre presentó una respuesta sísmica adecuada para este último sismo.


Con apoyo de algunas plataformas como el Portal de Reconstrucción de la CDMX y ¿Por qué se cayó mi edificio?: mexicanos contra la corrupción, así como con algunas inspecciones de banqueta para los edificios de la muestra, se obtuvieron las estadísticas del estado de daño que estos casi 300 edificios presentaron como consecuencia del sismo del 19 de septiembre de 2017.


Se tiene registrado que el 70.09% de los edificios no reportaron daños después del sismo de 2017 (DS0), el 3.83% reportó daño menor nuevamente (DS1), el 6.62% presentó daño medio (DS2), el 5.57% exhibió daños altos (DS3) y el 4.88% daños muy altos (DS4).


Figura 2. Estado de daños presentados después del sismo de 2017. Sin daño (D0), daño menor (D1), daño medio (D2), daño alto (D3), daño muy alto o demolición (D4).



Figura 3. Localización georreferenciada de los 30 edificios de vivienda (de la muestra bajo estudio de casi 300 edificios) que presentaron daños severos (DS3 y DS4) en la Ciudad de México después del sismo de 2017. Elaboración: Dr. Miguel Ángel Jaimes Téllez.

Esto significa que después del sismo del 19 de septiembre de 2017, de esta muestra de viviendas (300 edificios) se encontraron con daños severos más del 10% (i.e. 30 viviendas multifamiliares).


Adicionalmente se observan algunos factores que tienen en común estos edificios. Tales como: (i) ubicación, (ii) número de niveles e (iii) irregularidades arquitectónico-estructurales.


Respecto a su ubicación, se observa que se localizan en la alcaldía Cuauhtémoc el 70% de los edificios, el 27% en la Alcaldía Benito Juárez, y el 3% en la Alcaldía Coyoacán. En la figura 3 se observa con círculos rojos la ubicación georreferenciada de estos 30 edificios.


Respecto al número de niveles que presenta esta muestra de 30 edificios con daño severo, se observa que el grupo más representativo es el de 6 a 10 niveles, con 18 viviendas multifamiliares; seguido del grupo de 11 a 15 niveles, con 4 edificios. Únicamente se tiene un edificio en la clasificación de 3 a 5 niveles.


Figura 4. Número de niveles por grupo de 30 edificios que presentaron daños severos (DS3 y DS4)


Las irregularidades arquitectónico-estructurales que presenta la muestra de edificios con daños severos son: (i) irregularidad en planta (en el 90% de los edificios), seguido del (ii) golpeteo (70%), (iii) planta baja débil (40%), (iii) localización en esquina (40%), (iv) columna corta (30%) e (v) irregularidad en elevación (3.33%).


Figura 5. Irregularidades arquitectónico-estructurales y porcentajes en 30 edificios con daño severo (DS3 y DS4)


En las figuras 6 y 7 se ilustran algunos ejemplos de las configuraciones volumétricas de estos edificios.


Figuras 6 y 7. Edificio de 9 niveles que en 1985 tenía 5 niveles. El inmueble se dictaminó con daño alto después del sismo de 2017 (DS3). Algunas de las irregularidades arquitectónico-estructurales observadas son: planta baja débil, localización en esquina e irregularidad en planta.


Figura 8. Edificio de 10 niveles que presentó daño muy alto (DS4). El edificio presentó golpeteo con el inmueble colindante. Además, se observó irregularidad en planta con forma de semicírculo y un saliente. En la evaluación visual se observó que presentaba efecto de columna corta y adicionalmente localización en esquina.



Finalmente, se presentan algunas conclusiones globales respecto a la relación que mantiene esta premisa con las características que se observaron en común en la muestra:

  1. La premisa que menciona que: “si mi edificio de vivienda ya soportó un sismo de cierta magnitud, podrá resistir otro de igual o menor magnitud” es claramente falsa, para una muestra de edificios de alrededor de 300 viviendas que en el sismo de 1985 Mw8.1 presentaron daños menores (IIUNAM), para el evento de 2017 Mw.7.1 más del 10% se encontraban dictaminados para reconstrucción o rehabilitación.

  2. En los edificios se observaron de forma constante que a mayor acumulación de irregularidades arquitectónico-estructurales, el daño tendía a ser más severo en la vivienda.

  3. Los edificios que presentaron daños más severos se encontraban en el grupo de los edificios de 6 a 10 niveles. Esto ocurre debido a que el periodo del suelo coincidió para este caso con el periodo de la estructura.

  4. Se observó que estos edificios se encuentran con alta vulnerabilidad debido a que ya han liberado energía en estos eventos y podrían no responder adecuadamente ante un futuro sismo de intensidades importantes, lo cual no tiene que ver con la magnitud del futuro sismo.

  5. Es importante que desde el proyecto arquitectónico se replanteen algunas soluciones que no sumen irregularidades arquitectónico-estructurales porque pueden derivar en generar vulnerabilidad al edificio.


Es importante pensar ¿qué ocurrirá con los edificios que nuevamente presentaron daños menores o medios ante un futuro sismo? ¿Qué porcentaje de estos estará destinado a reconstrucción o rehabilitación? ¿Qué ocurrirá con los edificios que ya han liberado energía en sismos pasados, es decir los que presentan alta vulnerabilidad en la Ciudad de México y que ya han soportado ambos terremotos?


Referencias:

  1. Catalán, V.I (2020). Factores arquitectónico-estructurales que influyeron en el daño severo de viviendas multifamiliares ante el sismo del 19 de septiembre de 2017 en la Ciudad de México. Tesis de licenciatura. Instituto de Ingeniería UNAM.

  2. Catalán, V.I (2020). ¿Cómo se comportaron los multifamiliares que tenían daño previo después del sismo del 19 de septiembre de 2017? Academia XXII, 11(21), 83-113.

  3. Fundación̤, I. C. A. (1988). Experiencias derivadas de los sismos de septiembre de 1985. Noriega editores. México

  4. Galvis, F., Miranda, E., Heresi, P., Dávalos, H., & Silos, J. R. (2017). Preliminary statistics of collapsed buildings in Mexico City in the September 19, 2017 Puebla-Morelos Earthquake. John A. Blume Earthquake Engineering Center and Department of Civil and Environmental Engineering Stanford University, http://learningfromearthquakes.org.

  5. Meli, R., & Miranda, E. (1986). Evaluación de los efectos de los sismos de septiembre de 1985 en los edificios de la Ciudad de México. Parte I: Evaluación de daños. México: Instituto de Ingeniería.


*La autora agradece al Instituto de Ingeniería en las Coordinaciones de Ingeniería Sismológica y Estructural por las facilidades brindadas para el desarrollo de esta investigación, así como a FUNDARQMX por este espacio de difusión.