CALLES CON HISTORIA: Colonia Cuauhtémoc

por Mariela Segura*

Fotografías e ilustraciones de Mariela Segura* con personajes de Ruta Shop Local.

Corrección de estilo por Natalia Téliz *


Contemporánea a colonias icónicas de la capital, como la Roma o la Condesa, la colonia Cuauhtémoc destaca por su particular forma triangular de manzanas rectangulares trazadas en paralelo a Paseo de la Reforma, antes Paseo de la Emperatriz. Además, esta colonia muestra el crecimiento urbano y desarrollo arquitectónico vanguardista del siglo XX a través de sus edificios y traza. Por eso y más, en esta ocasión recorreremos estas calles con historia.

Como muchas de las colonias del siglo XX, la ocupación de los terrenos de la Cuauhtémoc se remonta a la época colonial. Entre 1577 y 1629 esta zona aledaña al pueblo de Tlaxpana fue conocida como la Hacienda de la Teja, propiedad de los frailes agustinos. Después pasó por distintos propietarios, como la inmobiliaria Flores Hermanos o Rafael Martínez de la Torre en el siglo XIX. Misma época en la que se cuenta que Maximiliano de Habsburgo jugaba cricket con sus ministros en estos terrenos.


Finalmente, en 1904 se aprobó el contrato para el fraccionamiento de los predios, el cual comenzó meses después, en 1905. La colonia se delimitó por el Paseo de la Emperatriz, hoy Paseo de la Reforma, al noreste por la calle de James Sullivan y al noroeste por la antigua Calzada de la Verónica -hoy Circuito Melchor Ocampo-, tramo de una de las obras públicas más cruciales en la movilidad vial de la ciudad de México en los años 60.


En el siguiente recorrido conoceremos edificios ubicados en la parte oriente de la Cuauhtémoc. Fue la primera zona de la colonia en urbanizarse durante el siglo XX, principalmente con casonas de estilo neoclásico y ecléctico que nos recuerdan el intento de hacer a la Cuauhtémoc una colonia porfiriana. También en esta zona existen edificios que muestran la fase de experimentación formal y de estilos arquitectónicos que anteceden al funcionalismo y modernidad más notable de la segunda mitad del siglo XX en la ciudad. Legalmente varias de las obras que veremos ahora forman parte de la colonia Renacimiento, aunque originalmente eran parte de la colonia Cuauhtémoc.



Segura, M. (2021) Metrobús Reforma [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021.

El punto de inicio es la estación de Metrobús Reforma Línea 7, justo en el límite entre las colonias San Rafael, Juárez y Cuauhtémoc. En este punto también convergen dos de las avenidas más importantes de la Ciudad de México, Insurgentes y Paseo de la Reforma, y se erige el monumento a Cuauhtémoc, por quien se dio el nombre a la colonia en 1905. Destacan los elementos prehispánicos de sitios arqueológicos como Uxmal, Mitla y Palenque en el pedestal sobre el que se colocó la escultura de bronce de Cuauhtémoc, último tlatoani mexica. También destacan los nombres de otros tlatoanis como Cacama o Cuitláhuac, a quienes también se les dedicó el monumento.



Segura, M. (2021) Monumento a Cuauhtémoc [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021.

Tras atravesar el bullicioso Paseo de la Reforma, nos adentraremos a la colonia por la calzada Manuel Villalongín, héroe de la Independencia. Llegaremos hasta el Monumento a la Madre, obra arquitectónica de José Villagrán García y Luis Ortiz Monasterio en la década de los 40. Este monumento hace homenaje al amor y ternura de las madres tras la instauración oficial del “Día de las Madres” dos décadas antes. Al pararnos frente al monumento vemos un gran muro que sirve de telón de fondo a la estela de cantera junto con la imagen central, la cual asemeja a una madre con un niño en brazos flanqueada por una mujer con una mazorca que simboliza la fertilidad y un hombre con rasgos indígenas escribiendo que hace alusión a la educación y el conocimiento.



Segura, M. (2021) Monumento a la Madre [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021.

Daremos vuelta en la calle Carlos J. Finlay hasta topar con la calle Río Marne. Conoceremos la primera casona de nuestro recorrido en Río Marne 8 con su fachada de cantera y elementos de estilo neoclásico y motivos vegetales en los cerramientos de las ventanas. Después iremos hacia Río Neva, donde veremos un par de casonas porfirianas, Río Neva 17 y 11, de estilo ecléctico con sus patios laterales que permitían la entrada de coches y mayor iluminación al interior. La fachada de Río Neva 11 destaca por sus balaustradas en balcones y como remate de la azotea, así como por sus decoraciones en cantera. Mientras que la casona de Río Neva 17 llama la atención por su esquina boleada que da al interior de la sala, aunque ya ha sido intervenida con acabados más contemporáneos en los detalles de ventanas. Entre estas dos casonas se encontraba un edificio de departamentos de estilo moderno diseñado por Mario Pani en 1943; sin embargo, el inmueble fue demolido.



Segura, M. (2021) Casona porfiriana en Río Marne 8 [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021.


Segura, M. (2021) Río Neva 17 [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021.

Continuaremos por la calle Río Lerma para toparnos con el Hotel María Cristina, de estilo ecléctico, que mezcla elementos de influencia neocolonial como sus ventanas lobuladas con la esquina ochavada que se ha vuelto emblema de la colonia. El siguiente edificio que veremos en Lerma es el Museo Carranza. Este inmueble de estilo Art Nouveau fue construido en 1908 por el ingeniero Manuel Stampa para su familia. En 1919 fue rentada por Venustiano Carranza, quien poco después murió. Actualmente se pueden visitar distintas salas históricas que resguardan mobiliario, objetos personales, documentos y fotografías de Carranza y su familia.



Segura, M. (2021) Museo Casa Carranza [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021.

Seguiremos por Río Lerma acompañados por edificios de distintas épocas. Por ejemplo, otra casona en Río Lerma 47 con su reja baja, patio lateral y terraza con balaustradas. Frente a esta casona veremos un par de edificios, Edificio Iberia y Río Lerma 46 que por sus ventanas y accesos de formas geométricas como octágonos y rodapiés denotan cierta influencia de Art Decó.



Segura, M. (2021) Edificios de influencia Art Decó en Río Lerma [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021.

Daremos vuelta en Río Rhin donde nos atraerá una construcción porfiriana de cantera que ahora es la Escuela Primaria las Tres Américas. En seguida nos sorprenderemos por los altos edificios de cristal y la Glorieta de la Palma, segunda rotonda construida en el Paseo de la Reforma. Nos podemos dar cuenta de cómo en la traza original de la colonia Cuauhtémoc se consideró la relación al suroriente con Reforma, la cual fue promovida en 1864 por Maximiliano de Habsburgo y a cargo del ingeniero Louis Bolland. También llamará nuestra atención el actual Museo de la Bolsa Mexicana de Valores con su cúpula de cristales de color negro y azul claro. Además, es una obra vanguardista de Juan José Díaz Infante y el ingeniero Leonardo Zeevaert durante la década de los 80 y que ahora se ha convertido en un ícono de la imagen urbana de Paseo de la Reforma.


El Paseo de la Reforma dejó de ser el Paseo de la Emperatriz para convertirse en una de las avenidas más importantes de la ciudad y sitio de importantes empresas y embajadas, lo que ha provocado la construcción de edificios de gran altura. Por otro lado, las casonas antiguas de estilo ecléctico afrancesado se han perdido con el paso de los años o se han convertido en parte de los grandes corporativos. Al llegar a la esquina de Río Rhin y Paseo de la Reforma, vemos de telón un gran edificio contemporáneo de cristal adosado a lo que fue alguna vez una casona de dos niveles de mampostería y detalles en cantera con un patio frontal.



Segura, M. (2021) Av. Paseo de la Reforma 243, casona en esquina Río Rhin y Reforma [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021.

Caminaremos por los anchos camellones de Reforma hasta llegar al lujoso Hotel Sofitel que sólo mantuvo la fachada de una casona de la primera mitad del siglo XX, por lo que ha sido uno de los proyectos más criticados de la zona. A un costado se encuentra la emblemática embajada de los Estados Unidos en México, edificio inaugurado en 1964 con su fachada recubierta de mármol blanco con vetas grises. A un lado de la embajada veremos un edificio diseñado en 1958 por Juan Sordo Madaleno y José VillagránGarcía, el Hotel Sheraton “María Isabel”. Destaca por ser un edificio que sigue los principios y materiales de la arquitectura moderna: volumetría sencilla, uso de acero, concreto y cristal en sus 19 niveles, donde se refleja el “Ángel de la Independencia”.



Segura, M. (2021) Hotel Sofitel y Embajada EUA [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021.

Tomaremos un descanso en Plaza Necaxa, si gustas puedes tomar algo en alguno de los establecimientos. En esta plaza es donde se encuentra la escultura “Hombre mirando al infinito, homenaje a Bertha” de José Luis Cuevas. Esta escultura nos atrapa por sus dimensiones y contrasta con el verde de los árboles. Te invito a percatarte de que las calles tienen nombres de ríos: las calles perpendiculares a Reforma son ríos internacionales como Yang Tsze, Tíber o Rhin. En el otro sentido se otorgaron nombres de ríos nacionales, por ejemplo, Nazas, Pánuco y Balsas.



Segura, M. (2021) Plaza Necaxa [fotografía e intervención]. Recuperada el 14 de noviembre de 2021

Seguiremos transitando por Río Sena hasta el cruce con Río Balsas para observar la esquina boleada de un edificio de departamentos. Este edificio funcionalista de Río Sena 16 regala a sus habitantes un balcón en esquina con barandales que parecen de un barco.


Caminaremos por Río Balsas hasta la esquina con Río Tigris 37, un edificio de departamentos diseñado por Mario Pani. En el acceso principal veremos la placa con el nombre de este arquitecto seguido por un volumen cilíndrico acristalado y de tabique en la esquina. Es sorprendente imaginar que este edificio se construyó en 1943, y ahora se esconde detrás de las copas de los árboles que han crecido con el edificio. No obstante, sobre Río Tigris aún se ve la escalera de caracol que destaca del resto de la volumetría.