Equidad de Género en el urbanismo y arquitectura

Por Goretti Cazarez Onofre* ilustrado por Rosario Gutiérrez** FUNDARQMX***


Este 2022 FUNDARQMX cumple su décimo aniversario y celebra la arquitectura con valor por medio de diez ejes temáticos que se tratarán a lo largo del año. En este mes de marzo el tema a tratar es la equidad, teniendo diversos eventos en torno a la temática, tales como el conversatorio de Feminismo en la arquitectura este martes 15 de marzo y la plática de Mujeres en la arquitectura y la ingeniería el martes 22. FUNDARQMX les invita a estar atentas y atentos a las actividades de este mes para que puedan hacer espacios en sus agendas y participen en ellas. Por ahora, se presenta este artículo sobre la equidad de género y cómo es posible abordarla desde la arquitectura y el urbanismo.



Feminismo en la arquitectura el martes 15 de marzo (REGISTRO: https://www.eventbrite.es/e/entradas-feminismo-en-la-arquitectura-288070646057)



Mujeres en la arquitectura y la ingeniería el martes 22 (REGISTRO: https://www.eventbrite.es/e/entradas-mujeres-en-la-arquitectura-y-en-la-ingenieria-288043916107)


Para empezar a entender la equidad es necesario, primero, comprender que es un término diferente a la igualdad, aunque pueden relacionarse entre sí. Segundo, saber que hay varios tipos de equidad, algunas son: equidad social, económica, jurídica, educativa y, en la que se hará énfasis, la equidad de género.



Gutiérrez, R. (2022) EDQ I [Ilustración], Recuperada el 27 de febrero de 2022.


Gracias al trabajo e impulso que hicieron las Mujeres Organizadas de la Facultad de Arquitectura de la UNAM para elaborar y consolidar colaborativamente el Glosario para la prevención e identificación de violencia machista contra la mujer, se puede comprender que la equidad de género es un principio de justicia que implica reconocer las diferencias socio-estructurales entre mujeres y hombres, responsabilizándonos como sociedad para enmendar dichas disparidades y hacer propuestas enfocadas a generar cambios que salden la deuda histórica y social surgida a partir de las desigualdades por razón de sexo. (MOFA, 2021)


La equidad de género es un concepto relevante ya que abarca la reflexión y la acción, elementos necesarios para lograr un cambio sustancial en el desarrollo social, y el no aplicarla ni tratar de lograrla es ignorar la opresión y diferenciación sistemática que han vivido las mujeres durante siglos. Contemplando la equidad de género se pueden plantear medidas y soluciones que coadyuven a obtener una igualdad sustantiva, incluyendo diversas disciplinas como el urbanismo y la arquitectura, desde la formación hasta la práctica.


Dicho esto, no hay mejor momento para incluir la equidad de género en las disciplinas que desde el inicio de la preparación académica, de tal forma que se vuelva un principio y eje formativo implícito, y no optativo ni efímero. Similar a la educación de las personas infantes: es más fácil formar y corregir prácticas desde una etapa temprana, que tratar de cambiarlas cuando ya existe una ideología y costumbres arraigadas.



Gutiérrez, R. (2022) EDQ II [Ilustración], Recuperada el 27 de febrero de 2022.


Dentro de la arquitectura y el urbanismo, abordar la equidad de género conlleva establecer y aplicar modificaciones sistemáticas de enseñanza y prácticas apoyadas por premisas y ejes de diseño que resultan de, entre otros numerosos cuestionamientos, la crítica sobre cómo se han proyectado las ciudades y la arquitectura y cómo se pueden diseñar de tal forma que las mujeres no pierdan su autonomía espacial y puedan usarlas y aprovecharlas al máximo. También se pretende un reconocimiento de las mujeres como sujetas sociales que habitan, intervienen y participan (Guzmán, 1998) en las actuales dicotomías del espacio: lo público y lo privado, el exterior y el interior, la periferia y el centro, lo dinámico y lo estático.


Hay que ser conscientes de que cuando se mejoran el alumbrado público, las vías peatonales y se disponen botones de pánico en las calles, existe un somero reconocimiento de las desigualdades espaciales existentes. Este tipo de soluciones sólo atienden superficialmente el problema de la equidad de género en las ciudades, pues son intermitentes y no garantizan un cambio significativo en el diseño y uso equitativo de las urbes.



Gutiérrez, R. (2022) EDQ III [Ilustración], Recuperada el 27 de febrero de 2022.


Por el lado de la arquitectura, no basta con poner cambiadores para bebés en los sanitarios de hombres, ni quitar los muros divisorios de las cocinas, tampoco es suficiente estudiar la ergonomía de los espacios y del mobiliario para rediseñarlos contemplando las características físicas de las mujeres, al mismo tiempo que se universalizan dichos diseños.

Con el urbanismo y la arquitectura se pueden crear incontables propuestas dirigidas hacia la equidad de género y éstas podrían ocasionar una reacción en cadena sobre la concepción y construcción de las ciudades y edificios, provocando cuestionamientos y modificaciones constantes para responder a los mismos.


Algunas propuestas que causan una reacción en cadena a nivel urbano, aplicando prácticas urbanas que recopila Jan Gehl (2010), enfocadas a las mujeres, son que para promover el uso equitativo de la ciudad y mejorar la percepción de seguridad para las mujeres, se necesita un mayor tránsito de personas y actividad humana, de tal forma que haya vitalidad constante en el espacio público durante las horas productivas del día, contemplando el sistema capitalista en el que vivimos.

Esto se puede lograr mediante una zonificación urbana que permita la mezcla de usos, misma que provocaría la formación de sectores urbanos compactos donde, en cada uno idealmente, habría equipamiento, servicios e infraestructura al alcance de las mujeres y podrían realizar sus tareas domésticas, de cuidado y de trabajo sin recorrer trayectos muy largos, sin transitar espacios inseguros, ni enfrentarse a una movilidad deficiente, por lo menos en un sector.


En la práctica arquitectónica el tema no es menos complejo, pues se necesita comprender una serie de requerimientos, usos y actividades, muchas veces muy específicos, para desarrollar configuraciones espaciales y de mobiliario que no perpetúen la asignación sexogenérica de los espacios, así como los estereotipos y roles de género y, a su vez, sin universalizar el diseño de estos lugares, pues puede que no responda a las necesidades y usos de todas las mujeres.


La generación de propuestas destinadas a lograr la equidad de género no es una labor sencilla, a tal punto de parecer imposible, y por ello requiere un estudio y reconocimiento profundo y crítico, con una práctica socialmente responsable y consciente sobre el impacto de las creaciones e intervenciones que pueden hacer la arquitectura y el urbanismo. También hay que saber que éstas no pueden solucionar por su cuenta todas las desigualdades socio-estructurales que afectan a las mujeres, sino que se tienen que involucrar otras disciplinas para tratar la equidad de género desde su campo de trabajo.



Gutiérrez, R. (2022) EDQ IV [Ilustración], Recuperada el 27 de febrero de 2022.


Si a este punto no queda clara la necesidad de atender la equidad de género y los primeros pasos de abordaje a la misma, es necesario, como expone Virginia Guzmán (1998), “la posibilidad del reconocimiento de la equidad de género como una dimensión fundamental de la equidad social”, en la búsqueda de construir, literal y figurativamente, ciudades y edificios que promuevan la transformación a una sociedad con estructura equitativa. “Si el espacio es un constructo que lleva implícito un sentido que, en un contexto patriarcal, establece roles y perpetúa desigualdades, esto significa que culturalmente, este mismo espacio es susceptible de ser alterado y resignificado” (Novas, 2014).



Gutiérrez, R. (2022) EDQ V [Ilustración], Recuperada el 27 de febrero de 2022.



Referencias:

Álvarez, S., Amozurrutia, K., CIDIFEMS, FEMISFA, Mateos, G. & Mujeres Organizadas de la Facultad de Arquitectura. (2021). Glosario para la prevención e identificación de violencia machista contra la mujer. (pp. 50-51). MOFA. Recuperado de: https://n9.cl/bupp5

Gehl, J. (2014). La ciudad vital, segura, sana y sostenible. En Ciudades para la gente (pp. 63-115). Buenos Aires, Argentia: Ediciones Infinito. Recuperado de: https://n9.cl/5rq1

Guzmán, V. (1998). La equidad de género como tema de debate de políticas públicas. Ministerio de Desarrollo Social de Uruguay. Recuperado de: https://n9.cl/r7f1pc

Laquidáin, B. & Molina, P. (2009). Situación y perspectiva de las mujeres arquitectas en el ejercicio profesional. INMUJERES. Recuperado de: https://n9.cl/ddzl9

Novas, M. (2014). Arquitectura y género: una reflexión teórica. [Trabajo final de Máster, Universitat Jaume I]. Repositori Universitat Jaume I: https://n9.cl/optd0

UNESCO. (2014). Igualdad de Género. En Indicadores UNESCO de cultura para el desarrollo: manual metodológico. (pp. 104-107). UNESCO. Recuperado de: https://n9.cl/sexir


*Arquitecta en formación por la Facultad de Arquitectura de la UNAM; entusiasta de la historia, conservación y difusión del patrimonio, interesada en la crítica arquitectónica en relación al ámbito social; apasionada por la fotografía, la música y la redacción. Actualmente realizando servicio social en FundarqMX

** Estudiante de Arquitectura por la Facultad de Arquitectura UNAM, con interés en la crítica arquitectónica y Conservación del Patrimonio. Colaboradora activa en Salón Virtual de Arte y Agua Ardiente Estudio. Actualmente realizando servicio social en FundarqMX

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