La sigilosa desaparición de la arquitectura de propiedad privada del Siglo XX - Condominio Reforma

Por Allison Yllescas* / FUNDARQMX**

La arquitectura del movimiento moderno se ha visto afectada en los últimos años a causa de diferentes factores, siendo uno de ellos, el mercado de suelo urbano, pues influye de manera notable en estas para definir su rumbo definitivo y tomar la decisión de qué pesa más, si el inmueble por su valor histórico, artístico y urbano, o el predio en donde se ubica, que busca siempre obtener la mayor rentabilidad que generalmente implica la realización de un proyecto contemporáneo.

El mercado del suelo urbano anteriormente en México no era tan importante, hoy en día el negocio inmobiliario ha tenido un crecimiento exponencial debido a los intereses que existen de por medio, así que, dependiendo de la zona de la ciudad, se compran y venden terrenos que según su ubicación tienen un valor distinto.

La arquitectura de propiedad privada del siglo XX es más vulnerable que los inmuebles de uso público, los cuales tienen la ventaja de ser conservados por el gobierno, y en el mejor de los casos, ser catalogados como patrimonio artístico, porque nadie se atrevería a debatir si el Palacio de Bellas Artes o la Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo son candidatos a derrumbarse para la construcción de un centro comercial, por poner un ejemplo hipotético. Sin embargo, las obras del movimiento moderno en manos de particulares son las que están en riesgo de desaparecer, ya que son ellos los encargados de darles el mantenimiento adecuado. Pero, retomando el valor del uso de suelo, ¿quién estaría dispuesto a financiar un proyecto para su preservación teniendo en cuenta que su ubicación tiene mayor rentabilidad por el precio del predio?, y más cuando se trata de un edificio considerado “viejo”? ¿qué obras vale la pena rescatar y conservar? ¿se puede hacer algo por los inmuebles privados del movimiento moderno?

Un edificio que se ve afectado por este tipo de situaciones es el Condominio Reforma del arquitecto Mario Pani; su ubicación es privilegiada, encontrándose en el número 369 sobre una de las avenidas más importantes de la Ciudad de México. Hoy en día sigue ejerciendo su función residencial, laboral y comercial, pero después de poco más de sesenta años, se nota el deterioro y la antigüedad debido a las obras contemporáneas que están a su alrededor. Por el valor actual del terreno en donde está ubicado, este edificio podría correr el riesgo de desaparecer como numerosos casos de la arquitectura de propiedad privada del movimiento moderno mexicano. Es importante recordar que al ser de uso privado resulta casi imposible protegerlo, si no es por acción de sus propios habitantes, por lo que el gobierno no se involucraría en el proceso de una posible restauración, restructuración y conservación.


Condominio Reforma, fachada principal. (2019).

Fotografía tomada por Allison Yllescas.


El proyecto del Condominio Reforma fue uno de los más ambiciosos de la segunda mitad del siglo XX, la visión que tuvo Mario Pani al realizar la obra fue más allá de la arquitectura residencial vista en ese momento. Entre 1955 y 1956 se desarrolló este edificio, y, en compañía de Salvador Ortega, logró que su obra diera paso a la “Ley de Condominios”, así que el hecho de poder conseguir un piso que funcionara como vivienda fue innovador, y se tuvo que crear un reglamento de propiedad para poder llevar a cabo esta propuesta. La tipología de vivienda lujosa era generalmente unifamiliar, y gracias a esta ley se pudieron adquirir varias viviendas “en el aire” dentro de un mismo terreno. Se pudo realizar la venta total de los comercios y los departamentos aún antes de concluirlo, gracias a la difusión que se realizó a través de “Arquitectura-México”, una revista fundada por Pani en 1938.

El edificio residencial fue diseñado para tener un estacionamiento subterráneo ingresando por la calle Volga (paralela a Paseo de la Reforma), contando con los cajones para los residentes y bodegas de mantenimiento. La planta baja y mezanine conforman un “basamento” donde se localizan cuatro entradas peatonales que dan acceso al pasaje peatonal, el cual alberga veintitrés locales y dos sanitarios, los cuales eran cafeterías, salones de belleza, tiendas de regalo o pequeños restaurantes. El mezanine lo ocupan los locales comerciales o son ocupadas por oficinas. Cada torre tiene su propio control de acceso, la de oficinas se ubica sobre la calle Río Volga y a la torre de departamentos sobre Río Guadalquivir. La vivienda se desenvuelve en doce medios niveles que comprenden diferentes tipos de departamentos de lujo, que varían en cuanto a diseño de los espacios, algunas terrazas, el número de habitaciones y una entrada especial para el personal de mantenimiento.


Vestíbulo exterior planta baja, vista al jardín. (2019).

Fotografía tomada por Allison Yllescas.


Fue tan exitosa la venta del primer proyecto, que pronto se edificó justo en el predio de enfrente (sobre Varsovia y Paseo de la Reforma) otra torre en similares condiciones. Para Pani sus obras siempre se relacionaban con el entorno. La intención urbana en este caso era crear con ambos proyectos una “puerta a la modernidad” sobre esta importante avenida a mediados del siglo XX.

Debido a la ubicación del Condominio Reforma, al estar en una de las avenidas más importantes de la capital mexicana, es un foco de atención para los inversionistas y empresas inmobiliarias, sobre todo con el impulso a detonar este corredor urbano a inicio del siglo XXI, lo cual ha obligado a obtener beneficio del suelo para tener una mayor rentabilidad. Entonces los edificios deteriorados quedan a un lado, y sólo se ven así, como construcciones antiguas que no tienen valor económico y los precios por vender resultan tan atractivos para los propietarios que, en algunos casos, prefieren y les conviene vender, a preservar su patrimonio.



Las cosas tienen fecha de caducidad, así es que uno de los trabajos más importantes en cuanto a la historia de la arquitectura es la documentación, la difusión y posteriormente la conservación. La investigación ayudará para tener evidencia de lo que alguna vez existió y marcó tendencia en nuestro país, y en el mejor de los casos dar a conocer la importancia de una obra y evitar que esta desaparezca.


Planta baja redibujada del Condominio Reforma. Rojo: edificio residencial. Azul: edificio laboral. Gris: zona comercial.

La información fue obtenida gracias al Acervo de Mario Pani, ubicado en el Archivo de Arquitectos Mexicanos de la Universidad Nacional Autónoma de México. Noviembre 2019.


BIBLIOGRAFÍA:

Libros:

Adria, Miquel. Mario Pani, La Construcción de la Modernidad. México: Gustavo Gili, 2016.

Gras Gas, Noelle Louis. Mario Pani. México: UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas, 2008.

Larrosa, Manuel. Mario Pani, Arquitecto de su época. México: UNAM, 1985.

Revista Arquitectura/México:

Pani, Mario y Ortega, Salvador (1956, marzo). El Primer Edificio en México de Propiedad por Pisos. Arquitectura/México, Num. 53, 3-13.


ALLISON YLLESCAS

Recién egresada de la licenciatura en Arquitectura por la Universidad Iberoamericana, tiene gran interés por la conservación del patrimonio artístico y arquitectónico. El tema de su trabajo de investigación se centra en una de las realidades de los inmuebles del Movimiento Moderno en México.

FUNDARQMX Fomento Universal para la Difusión Arquitectónica de México, es una organización que busca contribuir al desarrollo de una cultura de recuperación, protección y conservación del patrimonio arquitectónico, ambiental y urbano, para el desarrollo y beneficio de las ciudades.


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